La Termografía Médica

Base científica

La termografía médica analiza la radiación infrarroja emitida por el cuerpo humano, resultado del equilibrio dinámico entre la producción y la disipación de calor, procesos determinados principalmente por la perfusión microvascular, el metabolismo tisular, la regulación del sistema nervioso autónomo y los mecanismos locales de intercambio térmico de la piel. De este modo, constituye un biomarcador funcional no invasivo del estado fisiológico de los tejidos.

No mide el dolor, pero sí la respuesta biológica al daño.

La termografía no detecta directamente la enfermedad; detecta manifestaciones térmicas asociadas a fenómenos fisiológicos o fisiopatológicos. En consecuencia, el objeto real de estudio no es la lesión en sí misma, sino la obtención de mapas funcionales de la distribución de temperatura cutánea correlacionados con la normalidad o la respuesta biológica al daño.

Qué hacemos

En Medyther llevamos más de siete años impulsando el desarrollo y la aplicación de la termografía médica como herramienta diagnóstica complementaria para la objetivación de lesiones músculo-tendinosas derivadas de siniestros de automóvil de baja intensidad.

Nuestra red de 52 equipos, distribuidos por toda la geografía española, junto con un equipo de médicos especialistas de amplia experiencia y formación en termografía clínica, conforma una Unidad Única de Interpretación que garantiza criterios homogéneos, rigor científico y la máxima fiabilidad en cada estudio.

Con más de 27.000 estudios realizados y el respaldo de Medyther AI, aportamos un enfoque innovador que mejora la detección, clasificación y valoración de determinadas patologías.

En Medyther transformamos la experiencia clínica, la innovación tecnológica y la evidencia científica en información objetiva, precisa y fiable, contribuyendo a una valoración médica más sólida y a una mejor toma de decisiones.

Metodología

La estandarización de la adquisición y del análisis de termogramas clínicos constituye un requisito metodológico indispensable para que la termografía médica alcance niveles aceptables de reproducibilidad, comparabilidad interobservador e interpretación clínica.

Una exploración termográfica adquiere solidez clínica y jurídica cuando se realiza en centros de exploración acreditados, con equipos de alta resolución y sensibilidad, bajo estrictos protocolos de preparación del paciente y de adquisición de imágenes y su interpretación, junto con la anamnesis, la exploración física y otras pruebas complementarias, es realizada por un analista con acreditada formación y experiencia en la materia.

Ventajas

  • No requiere contacto físico con el individuo, constituyendo una prueba no invasiva que no altera el estado del sujeto evaluado.
  • Es una técnica bidimensional que facilita la comparación térmica directa entre puntos concretos o entre miles de coordenadas dentro de la misma imagen.
  • No emite radiación ionizante, lo que permite su uso de forma reiterada sin restricciones de exposición.
  • Puede realizarse en tiempo real, ofrece alta reproducibilidad, y sus datos pueden registrarse y visualizarse tanto de forma inmediata como diferida para análisis posterior.

Las características de la TMA eliminan por completo el riesgo de efectos biológicos asociados a la radiación ionizante, por lo que permite la repetición ilimitada de exploraciones sin acumulación de dosis y adquiere especial relevancia en dos escenarios clínicos particularmente sensibles desde el punto de vista radiobiológico: la gestación y la edad pediátrica.

Valor añadido

Nuestra tecnología adquiere un valor diferencial especialmente en aquellos casos en los que el dolor constituye el principal o único síntoma, una circunstancia que tradicionalmente dificulta tanto la evaluación clínica como la pericial debido a su naturaleza subjetiva.

La verdadera fortaleza de la termografía no reside en sustituir a otras técnicas, sino en proporcionar una dimensión fisiológica adicional que complemente la información anatómica, bioquímica y clínica disponible.

Destinatarios

Compañías aseguradoras – Mutuas Laborales – Médicos Valoradores- Gabinetes Periciales

En el ámbito pericial, la termografía ha encontrado su espacio. Su capacidad para objetivar alteraciones vasomotoras, fenómenos inflamatorios regionales y determinadas manifestaciones funcionales del dolor la convierte en una herramienta potencialmente útil en contextos de valoración médico-legal.

La evidencia térmica objetiva que proporciona permite fundamentar decisiones clave en el ámbito asistencial y en la valoración del daño corporal, como la determinación de los periodos de curación, la estabilización clínica, el alta médica o la persistencia de secuelas inflamatorias activas.

La Termografía Médica Avanzada (TMA) presenta un elevado valor predictivo negativo en la detección y seguimiento de las lesiones musculoesqueléticas de escasa entidad (LMEL) de la columna vertebral, lo que le confiere un importante valor médico-pericial. Su capacidad para aportar información funcional objetiva contribuye a reducir la subjetividad inherente a la valoración del dolor y del daño corporal asociado a estos procesos patológicos. Asimismo, facilita una monitorización más precisa de la evolución clínica, optimizando la gestión terapéutica y permitiendo objetivar con mayor rigor los periodos de curación, estabilización lesional o consolidación clínica.

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