¿Qué es la Termografía Médica Avanzada?
La Termografía Médica Avanzada (TMA) es una técnica de análisis por imagen que detecta, visualiza y cuantifica variaciones de temperatura en la superficie de la piel, las cuales se correlacionan con procesos fisiopatológicos subyacentes, como la inflamación y vasodilatación, que se produce en las contracturas musculares leves tras un traumatismo.
La termografía, aplicada a la medicina, es una técnica no invasiva de diagnóstico por imagen que permite visualizar y cuantificar los cambios en la temperatura superficial de la piel provocados por procesos fisiológicos subyacentes, que contribuye a valorar la congruencia topográfica de la lesión, controlar su evolución y apoyar decisiones asistenciales y médico-periciales sobre tratamiento, seguimiento y alta.
La Termografía Médica Avanzada constituye una herramienta diagnóstica funcional complementaria
A través de cámaras térmicas de alta precisión y algoritmos especializados, es posible medir mínimas diferencias térmicas (0,03°) — que reflejan:
- Alteraciones en la irrigación sanguínea
- Aumento del metabolismo tisular
- Procesos inflamatorios agudos o crónicos
Cómo puede ayudarte la termografía
Evaluación de lesiones musculares
El aumento de temperatura en una lesión muscular es el resultado de la secreción de mensajeros químicos como la sustancia P, principal neurotransmisor implicado en el aumento de la respuesta inflamatoria y la sensibilización nociceptiva. A nivel periférico actúa provocando vasodilatación y liberación de mediadores inflamatorios.
La detección y cuantificación de diferencias térmicas musculares causadas por estos reactantes químicos, permite valorar de forma precisa los procesos inflamatorios agudos que causan el dolor.
Seguimiento de tratamientos
La no emisión de radiación ionizante permite su utilización con repetitividad ilimitada, aportando información relevante sobre procesos fisiológicos y metabólicos, que provocan la sensación del dolor, durante el periodo asistencial y permitiendo la toma de decisiones sobre el correcto tratamiento.
Aplicaciones y resultados
La Termografía Médica Avanzada difiere de los estudios radiográficos de imagen habituales en que, mientras estos ponen de manifiesto anomalías estructurales, la termografía permite obtener la expresión física de las posibles alteraciones fisiológicas que justifican o descartan la sintomatología de dolor referida por los pacientes. El tipo de alteración térmica depende de la intensidad del fenómeno biológico que esté ocurriendo, así como del tamaño y la profundidad del tejido involucrado. No revela alteraciones anatómicas, sino el estado funcional de los tejidos.
Evaluación de lesiones musculares
La termografía puede ayudar en la evaluación del dolor y el estado lesivo, proporcionando un patrón de emisión térmica que refleja el grado de vasoconstricción o vasodilatación de la piel.
Seguimiento de tratamientos
Con la termografía, podemos monitorear la efectividad de los tratamientos médicos y terapias físicas, permitiendo ajustes según sea necesario para una recuperación óptima.
Aplicaciones y resultados
Los resultados del presente estudio nos permiten afirmar que la termografía aporta datos fiables sobre la situación clínica del dolor referido por el paciente diagnosticado de esguince vertebral leve, tanto al inicio como en su evolución tras tratamiento, siendo de gran ayuda para la toma de decisiones de continuación de tratamiento o altas médicas y periciales.
Metodología
PASO 1
CAPTURA DE IMÁGENES TÉRMICAS
En Medyther utilizamos equipos de alta resolución para captar la radiación electromagnética emitida por el cuerpo, lo que nos permite plasmar gráficamente y con altísima calidad y precisión sus patrones térmicos.
PASO 2
ANÁLISIS AVANZADO
En Medyther hemos integrado tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial y el aprendizaje profundo, que han mejorado la interpretación de las imágenes, permitiendo a los algoritmos identificar patrones más sutiles y realizar análisis cuantitativos automáticos, lo que facilita la detección de anomalías térmicas.
PASO 3
INTERPRETACIÓN ESPECIALIZADA
En un Centro Único de Interpretación, nuestros analistas, médicos expertos en Termografía Médica, analizan e informan los resultados.
La experiencia de más de 25.000 pacientes estudiados nos avala.
¿Por qué elegirnos?
Precisión y rapidez
Nuestra tecnología avanzada nos permite detectar puntos de aumento de temperatura con precisión y rapidez, proporcionando diagnósticos precisos y eficaces.
Enfoque especializado
Contamos con un equipo de profesionales altamente capacitados y especializados en la interpretación de imágenes termográficas, garantizando un análisis exhaustivo y profesional.
Compromiso con la excelencia
Estamos comprometidos a proporcionar un servicio excepcional y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, ofreciendo soluciones personalizadas y efectivas.
Resolvemos tus dudas
El fundamento de la termografía médica avanzada (TMA) se basa en la relación entre la temperatura superficial de la piel y la actividad metabólica de los tejidos musculares subyacentes. Las variaciones de temperatura pueden ser indicativas de la inflamación, aumento de vascularización y la actividad metabólica que provoca el dolor.
Los cambios térmicos pueden ser detectados, visualizados y cuantificados en tiempo real a través de la TMA, permitiendo evaluar y monitorizar afecciones y procesos patológicos con repetitividad ilimitada.
No emite radiación ionizante. Todo lo contrario, la termografía mide la radiación infrarroja irradiada por el cuerpo humano.
Sin contacto con el paciente. Al ser una técnica no intrusiva no afecta de ninguna forma al cuerpo a estudiar.
Es bidimensional, lo que permite la comparación directa entre dos áreas del mismo cuerpo.
Podemos medir diferencias térmicas entre miles de puntos de una sola imagen y se realiza en tiempo real, lo que permite realizar una visualización muy rápida de procesos estacionarios.
La termografía es una técnica fiable y ya validada. Nos aporta datos objetivos en tiempo real sobre las alteraciones fisiopatológicas producidas tras una lesión mediante la medición de diferencias térmicas en la superficie de la piel.
Su sencilla aplicación e inocuidad para el paciente, permite a la termografía monitorizar procesos evolutivos con repetividad ilimitada.